La contaminación ambiental y el cambio climático son dos de los principales retos de nuestro tiempo. Queremos formar parte de la solución y estamos convencidos de que la economía y el medio ambiente son compatibles. La tecnología no es la única respuesta, pero sí suele ser la mejor. «Un poco mejor» no nos basta; por eso medimos nuestras emisiones de gases de efecto invernadero, las reducimos siempre que podemos y comunicamos con sinceridad cuál es nuestra situación.
Responsabilidad climática.
Westernacher registra anualmente sus emisiones de gases de efecto invernadero de acuerdo con el Protocolo de Gases de Efecto Invernadero (GHG Protocol). Nos comprometemos a reducir nuestras emisiones de forma sistemática y a informar abiertamente sobre nuestros avances. Nuestro enfoque se basa en tres principios: Ferias. Calculamos periódicamente nuestra huella de carbono total, teniendo en cuenta todas las fuentes de emisión relevantes. Reducir. Identificamos de forma sistemática las posibilidades de reducción y trabajamos para reducir nuestras emisiones año tras año. Compensar. En los casos en los que aún no sea posible evitar las emisiones, asumimos nuestra responsabilidad apoyando proyectos certificados de protección del clima.
Energía.
Siempre que sea posible, ahorramos energía y apostamos por las fuentes de energía renovables.
Recursos.
Hacemos un uso responsable de los recursos y nos esforzamos por reducir al mínimo nuestra huella ecológica.
Material de consumo.
Evitamos generar residuos o nos aseguramos de reutilizarlos. Digitalizamos nuestros procesos y gestionamos oficinas y procedimientos sin papel. Los ordenadores portátiles, las pantallas, los teléfonos móviles y el mobiliario de oficina se reutilizan una vez que hemos dejado de usarlos. Adquirimos materiales y envases reciclados y orgánicos, de comercio justo y, siempre que sea posible, de origen local. Evitamos los plásticos. En la comunicación comercial y de marketing con clientes, socios y empleados, utilizamos obsequios y detalles ecológicos y éticos.
